Esta nota es un keeper, su autora, Polly Curtis explora la pregunta si los niños prefieren azul y las niñas rosa, como una predisposición genética. Se extiende también a los juguetes, si biológicamente puede afirmarse que los niños prefieren jugar con coches y las niñas con muñecas.
Presenta algunas referencias a estudios, pero realmente no se llega a una conclusión afirmativa. A pesar de que existen estudios en bebés de aprox. 2 años y que a esa edad las niñas prefieren las muñecas que los coches (y viceversa), los números nos llevan a pensar que realmente no existe una predisposición genética para los juguetes de niñas y de niños.
En realidad este tema me intriga. Ahora que tengo dos sobrinos, una niña y un niño hijos de distintos padres (resalto esto pues es un dato importante) mientras que al niño nunca le han impuesto de manera consciente ciertos juguetes, colores, ropa y actitudes, a la niña un poco más. Él usa tennis color de rosa, ella se la pasa vestida de rosa. Él eligió una muñeca una vez en una juguetería, se la compraron pero nunca lo ví con ella, normalmente juega con dinosaurios y coches. Ella hasta ahora juega con muñecos y con coches.
A lo que voy es, qué tanto desde recién nacidos estamos condicionando a los niños a comportarse “adecuadamente” conforme con su sexo? más allá de ver si una beba de 1 año y medio prefiere agarrar la muñeca que el coche, yo me preguntaría, qué es lo que ella conoce. Los niños tienden a buscar los lugares seguros, por eso cuando llegamos las tías que no ven seguido y los queremos besuquear, huyen, no nos conocen, prefieren a los abuelos que ven más seguido, o a los amigos de los papás que ven más seguido. No es que no me quieran a mi, es que no represento algo seguro para ellos.
Creo aventurándome, que la razón por la que en los estudios las niñas prefieren las muñecas se debe a que es con lo que juegan desde que pueden jugar con algo, lo mismo va para los niños. Y no creo que sea muy temerario decir que como ahora los futuros papás saben el sexo de su bebé, desde el vientre estén programandoles para un determinado comportamiento, un estereotipo. La niña es la princesa, el niño el guerrero.
A pesar de que la educación de mis dos sobrinos la siento en términos generales bastante neutral, los niños interactúan con otros adultos que les condicionan, y sobre todo, con otros niños que les orillan a adoptar esos roles de género. Mi sobrino quiso pintarse las uñas, mi cuñada se las pintó, él fue a la escuela con las uñitas de colores y los niños se burlaron de él, le dijeron que eso era de niñas, regresó a casa y le dijo a mi cuñada “sabes qué Má? mejor me pintas sólo las de los pies”. Por qué? caray. Si a él le gusta usarlas así, qué más da.
Algún día comentaba precisamente con su papá si él permitiría que su hijo se disfrazara de niña, digamos Wonder Woman, para Halloween. La plática surgió a propósito de una nota que había leído de una mujer que escribía un blog que contaba que su hijo, niño, había elegido disfrazarse de Daphne de Scooby Doo para Halloween, el disfraz lleva peluca, tacones y una faldita morada. La mamá se lo compró para horror del vecindario, le dijeron desde que “Lo iba a volver gay” hasta que era una “atrevida” y ella respondió, bueno, tu marido que se disfrazó de sirvienta la vez pasada, es una sirvienta? es gay? tu hijo está disfrazado de ninja? es ninja.” y además, si mi hijo es gay, lo voy a querer igual que si no lo es.
Fin de la discusión.
La pregunta que hacía yo era más bien si lo permitiría para evitarle que sus amiguitos y amiguitas se burlaran de él. Y creo que ahí está el quid del asunto, cómo el ambiente externo (no controlable por los papás) en el que se desarrollan los niños es el que les influye. Cómo influye la escuela, la televisión, las princesas y los héroes de Disney, las secciones de las jugueterías y los anuncios de juguetes. Yo recuerdo que de niña la época de Navidad en el canal 5 era La Locura, nos bombardeaban de anuncios de juguetes, a nosotros nos encantaba, pero qué no deberían controlarlo? y peor, qué no deberían controlar este tipo de juguetes que refuerzan los roles que pavimentan el sexismo y la homofobia?
Los juguetes de niños en batallas y las niñas que cambian pañales, bebés hiperrealistas que “tienen como propósito ir educando a la madre que todas llevamos dentro”
EW! por qué!?
No han visto las jugueterías. Secciones rosas pastel y lilas, llenas de plumas, coronas, brillantina y ponys (qué onda con los ponys?) y secciones de colores, algunas hay negras con naranja con temas de piratas, otras café con verde de dinosaurios, verde, negro y blanco con temas de futbol. En fin. Claro, si las niñas ven las películas de Disney, si sus amiguitas llevan la diadema de princesa a la escuela, si la fiestecita de la vecinita es de la Bella Durmiente, si en la tele pasan princesas y sus mascotas, en fin, es obvio que la niña va a optar por eso, entre eso vive, es lo que ve, es con lo que se identifica.
Ahora, está mal que las niñas quieran eso? que los niños quieran eso?
En cierta medida sí, porque el rol de princesa refuerza el estereotipo de la mujer que NECESITA de un príncipe para realizarse, que debe cuidar su pureza, su belleza y su aspecto y eso las objetiviza y las programa al rol de cuidadora. Lo mismo pasa con los niños, los juguetes los obligan a ser el príncipe valiente que no llora y no tiene sentimientos, esos son para las niñas. Les programa para ser los proveedores. Y luego nos asombramos cuando vemos esos roles repitiéndose en parejas de nuestra edad que han ido, ambos, a la universidad….
Y bueno, ya me explayé mucho.
Ah, sólo una cosita, el siglo pasado, los colores rosa y azul eran usados exactamente al revés, es decir, el rosa era para los niños y el azul para las niñas. La razón? la encuentran en la nota de Polly Curtis acá:
http://www.guardian.co.uk/politics/reality-check-with-polly-curtis/2011/dec/13/women-children?CMP=twt_gu
Cuando acabe con estos dos, vengo y les platico más…
